top of page

EDITORIAL

Cada 4 de febrero, de acuerdo a la ONU, se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, con el objetivo de concientizar a la población sobre este padecimiento y movilizar a la sociedad para fomentar su prevención, detección y tratamiento.

 

El cáncer en México muestra un aumento preocupante. El incremento mundial es de casi el 80% en tumores en personas menores de 50 años en tres décadas. En México, se registran cerca de 7 mil nuevos casos anuales en la población infantil y adolescente, destacando las leucemias, mama, tiroides y colo-rectal. Factores como mala alimentación, tabaquismo, obesidad y ambientales contribuyen a este repunte.

 

Un estudio científico de Nature teoriza que la prominencia de los cánceres gastrointestinales y la coincidencia con cambios en la dieta en muchos países apuntan a las crecientes tasas de obesidad y al consumo de alimentos procesados como posibles culpables de contribuir al incremento de las tasas de casos.

 

De acuerdo con el INEGI, “para las mujeres, a partir de los 30 años, la tasa más alta de mortalidad se debió al tumor maligno de la mama; en los hombres de 30 a 59 años fue por el tumor maligno del colon y del recto”. Y entre 2015 y 2024 la tasa de mortalidad aumentó un 11.1 por ciento.

 

El aumento sucede a causa de los hábitos de una vida sedentaria. El consumo de alimentos altamente calóricos y poco nutritivos, presente en toda la comida procesada o chatarra; poca actividad física, como estar en una misma posición durante tiempo prolongado; insomnio, relacionado con la falta de horarios fijos en los trabajos y entretenimiento digital disponible las 24 horas del día.

 

Lo curioso de todo es que, el siglo XXI está lleno de avances científicos y tecnológicos diseñados para simplificar nuestras vidas. Por una parte, se ha logrado desarrollar tecnología capaz de hacer mejores diagnósticos, aparatos precisos que miden niveles de glucosa, oxigenación y presión arterial. Sin olvidar el fácil acceso a la información desde casi cualquier dispositivo. Pero, por otra parte, las enfermedades crónicas como el cáncer siguen en aumento. Paradójico, ¿no?

 

Si bien, los hábitos del sedentarismo han hecho un ambiente propicio para el cáncer, el trabajo a realizar, viendo costos del tratamiento, debe ser promover una vida más saludable en las personas. Las urgentes preguntas serían: ¿Cómo lograr un futuro que siga con el desarrollo, sin dañar la vida de miles de seres humanos? ¿Cómo impedir que dejen de aumentar los casos de cáncer entre los jóvenes menores de 30 años como ha venido ocurriendo con alarmante frecuencia?

 

Esto es un grave problema de salud pública, pero también es un problema social, económico y político el cual no se ha podido resolver.

 


Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


    bottom of page