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DESDE LA CIENCIA

La Ciencia del Amor

Araceli Valdivia Mercado

Inicia febrero y no podemos evitar pensar que es el mes del amor y la amistad. En las tiendas vemos un sinnúmero  de regalos para dar. Pero detrás de esta mercadotecnia, hablar precisamente de lo que genera demostrar el amor,  hay algo de ciencia, veamos.


La hormona responsable de que nuestro cuerpo promueva sentimientos positivos como el amor, se llama  Oxitocina. Es producida en el hipotálamo y liberada al torrente sanguíneo por la hipófisis. Por eso sentimos mariposas en todo el cuerpo.


Esta hormona se libera desde que nacemos, gracias a ella provoca contracciones en el útero de nuestra madre para que se realice el parto, incluso en mujeres donde el proceso de nacimiento es lento se le aplica Oxitocina para acelerar el suceso. Y después del bebé, permite la producción de leche fomentando un vínculo entre madre e hijo(a). 


Nuestro cuerpo también produce esta hormona cuando nos enamoramos, por eso se le conoce como la hormona del amor o del abrazo. Científicamente se ha demostrado que reduce los niveles de estrés y ansiedad. Nos ayuda a relajarnos, tener confianza y a tener una estabilidad psicológica general.


Ahora ¿Cómo podemos activarla? Es a través del contacto físico afectivo, como los abrazos con nuestros seres queridos, practicando la empatía, realizando actividades placenteras como ejercicio, música o caminando en la naturaleza.



Así que todos están invitados a que no solo sea febrero, sino cada día la demostración de amor. De tal manera que la Oxitocina se active y viva feliz de sol a sol.


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