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SABERES HISTÓRICOS

25 de mayo de 1911, Porfirio Díaz abandona el cargo de presidente nacional

 

Porfirio Díaz es una de las figuras más importantes y controvertidas de la historia de México. Militar, político y dictador, gobernó el país por más de tres décadas (según la historia oficial) en un periodo conocido como “el Porfiriato”, que se extendió desde 1876 hasta 1911.

 

Durante el contexto en el que se encontraba el país, donde distintos sectores estaban siendo olvidados, en el año de 1908, en una entrevista al periodista estadounidense James Creelman, Porfirio Díaz declaró que México estaba listo para la democracia y que él no se postularía para la reelección en 1910. Estas declaraciones inspiraron a varios sectores opositores a organizarse, entre ellos a Francisco I. Madero, quien publicó el libro La Sucesión Presidencial en 1910, en el que criticaba el régimen y proponía elecciones libres. Pero, Díaz, contrario a lo declarado, se enlistaba para su reelección de las votaciones de 1910.

 

De la misma manera, Madero también se presentó como candidato, pero por situaciones claramente en contra, fue arrestado antes de las elecciones y posteriormente escapó a Estados Unidos. Desde el exilio, proclamó el Plan de San Luis el 5 de octubre de 1910, que llamaba a tomar las armas el 20 de noviembre para derrocar a Díaz y devolver las tierras a los campesinos. Suceso que conocemos como el inicio de la Revolución Mexicana.

 

Durante descarriadas luchas, enfrentamientos, sangre, vivos y muertos, figuras como Zapata, Villa, Madero y Orozco, comenzaron a ganarle terreno a las fuerzas del Presidente Nacional.

 

No fue hasta el 21 de mayo de 1911 cuando se firmaron los Tratados de Ciudad Juárez, que establecían que Díaz y su vicepresidente, Ramón Corral, renunciarían a sus cargos. La historia indica que fue hasta el 25 de mayo que Díaz presentó, de manera formal su acta de renuncia. En su carta se podía leer; “La Nación se ha armado en guerrilla para obtener el cambio de sus mandatarios. Deseo fervientemente que se conserve la paz y que mi renuncia contribuya a lograrla.”

 

Tras el triunfo de los que buscaban una democracia, Porfirio Díaz zarpó, en el buque “Ypiranga”, a su exilio el 31 de mayo desde el Puerto de Veracruz con rumbo a Europa. Se establecería en París y moriría el 2 de julio de 1915.

 

Sus restos descansan en Francia, ya que jamás fue repatriado.


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