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CAVILACIONES DEL DR CATURRA

Los remedios caseros


Cuando hablamos de remedios caseros, nos referimos a un tratamiento o solución no convencional, para aliviar, no curar, un padecimiento o mal que sufrimos. Sabemos muy bien, que muchos medicamentos han obtenido su sustancia activa de las plantas, luego se sintetiza para producirlo en masa.


Luego, la tradición, la experiencia popular, o la sabiduría ancestral nos ha dicho e incluso afirmado que sirven bien para tratar, aliviar, remediar enfermedades o los síntomas de estas. Estos tratamientos son preparados de manera frecuente en el hogar, utilizando ingredientes naturales, tales como hierbas, raíces, aceites esenciales, cortezas, hojas, semillas y un cúmulo de etcéteras.


Dado que nos encontramos en la estación invernal y los malestares respiratorios están asolando a todos, en esta cavilación, pretendemos analizar algunos remedios caseros que nos ayudarán a mitigar algunos de los malestares del resfriado común.


Infusión de jengibre: Esta planta rica en gingerol, tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas que pueden ayudar a despejar las vías respiratorias, en caso de resfriado; también sirve para malestares estomacales, reducir las náuseas y combate algunos dolores musculares. Se le puede combinar con jugo de limón y miel para potenciar sus efectos y para mejorar su sabor. Se prepara lavando y pelando la raíz, luego hacemos rodajas o lo rayamos de dos a tres rodajas por taza, se pone el agua a calentar y una vez llegue a la ebullición, poner las rodajas a hervir por 10 minutos a fuego lento, servir y endulzar con miel, agregar unas gotas de limón. No recomendado para personas con problemas de úlcera gástrica.


Miel y limón: Este dúo magnífico es un remedio magnífico para calmar la tos, el limón es rico en vitamina C, muy útil para fortalecer el sistema inmunológico. La miel por su parte, es un alimento rico en antioxidantes, con propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antisépticas. Mezclar el equivalente de una cucharada de miel con un chorrito de limón, después ingerirlo. No recomendado para niños menores de 1 año.


Vaporizaciones: Inhalar vapores de agua con hojas de eucalipto o de menta, ayudan a aflojar la mucosidad, ayudando a despejar las vías respiratorias, la sustancia activa llamada eucaliptol, es de ayuda para descongestionar los pulmones, también tiene usos antiinflamatorios, cicatrizante y antimicrobiano. La menta por su parte, ayuda a despejar y a limpiar los pulmones, expulsando las flemas. No se recomiendan para niños menores de 6 años, mujeres embarazadas o personas con epilepsia.


Gárgaras con sal: El agua salada tibia, en gárgaras puede ser muy útil para eliminar la mucosidad y aliviar la irritación de la garganta, mezclar de ¼ a ½ de cucharadita de sal en un vaso con agua tiba (240 ml) hacer gárgaras de 15 a 30 segundos, es importante escupir la solución, no tragarla. Evite este remedio en niños menores de 5 años.


Baños calientes con aceites esenciales: Un baño caliente esencias de eucalipto o menta es mejor de noche, ayudará a relajar el cuerpo y a aliviar la congestión nasal. Recordemos que durante la noche se agudizan los síntomas de las enfermedades, dado que hay una disminución de cortisol y aumentan de citoquinas inflamatorias durante el sueño, mejor que nos agarren dormidos estos cambios del ritmo biológico


Estos remedios naturales son de mucha ayuda, pero jamás van a sustituir la prescripción médica, si los síntomas persisten o empeoran, debemos consultar a nuestro médico de confianza. De igual modo, consulte con él si es posible combinar el tratamiento profesional con las medidas caseras, no siempre “natural” significa seguro, deben complementar, no sustituir, jamás abandone su tratamiento. Cavilemos.


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