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¿Qué es una mutación genética? (V)

  • hace 34 minutos
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En las anteriores ediciones de este segmento hemos descrito de modo general qué son las mutaciones genéticas, sus causas y efectos sobre los individuos afectados por ellas; de lo ya expuesto podemos concluir que la mutación genética es un concepto que abarca diversas alteraciones en el ADN de los seres vivos, que pueden ser desde espontáneas hasta inducidas y desde benéficas hasta letales.

Pasaremos finalmente a señalar que las mutaciones espontáneas, que se deben a “errores” en la replicación del ADN entre una generación y otra, así como las hereditarias producidas por la recombinación de genes recesivos en individuos que portan ambos genes –llamados homocigotos- son particularmente significativas en el proceso de la evolución biológica.

En este punto cabe recordar que el paradigma central de las ciencias naturales actuales es la Teoría de la evolución, expuesta por Charles Robert Darwin en 1859 en su libro Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida, en cuya sexta edición de 1872 se publicó con el título más corto de El origen de las especies, por el cual  es ampliamente conocido en la actualidad.

 

En su libro, considerado uno de los trabajos precursores de la literatura científica y el fundamento de la teoría de la biología evolutiva, Darwin introdujo la teoría científica de que las poblaciones evolucionan durante el transcurso de las generaciones mediante un proceso conocido como selección natural. La teoría de Darwin estaba fuertemente influenciadas por las ideas del matemático y sociólogo Thomas Malthus, de quien tomó la idea de la lucha por la sobrevivencia, y por las del filósofo utilitarista Herbert Spencer, de quien tomó la sobrevivencia del más apto como fundamento de la selección natural. 

Como ya hemos mencionado en alguna aparición anterior de esta columna aunque la teoría de Darwin fue aceptada ampliamente por la comunidad científica de su época en ella no se contemplaba la influencia de la herencia genética -ni mucho menos la de la mutación genética en el proceso evolutivo- dadas las limitaciones de su época y sobre todo la influencia de la filosofía progresista del siglo XIX, para la cual la evolución era un proceso gradual y lento, encaminado al “perfeccionamiento” de las especies para poder sobrevivir en su hábitat. 

A inicios del siglo XX  las leyes de la Genética desarrolladas por Gregor Johan  Mendel, se incorporaron a la Teoría de la evolución dando por resultado la llamada Síntesis neodarwinista, en la cual se ha incorporado el efecto de la mutación genética como un factor decisivo en muchos momentos de la historia evolutiva, puesto que la selección natural tal como Darwin la entendía no alcanzaría a explicar el resurgimiento de un sinnúmero de especies tras cada una de las extinciones masivas que han ocurrido en el planeta.

Haremos una pausa ahora para detallar más esto último en la siguiente aparición de esta columna, deseando a todos por el momento un buen fin de semana.

Valente Salazar Díaz

Colaborador


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