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CAVILACIONES DEL DR CATURRA

  • hace 18 horas
  • 3 Min. de lectura

El súper poder de la paciencia

 

En un mundo de alta competitividad, todas las ventajas que podamos adquirir nos ayudarán a alcanzar nuestras metas, no sólo el conocimiento será suficiente, hay que ser pacientes, la paciencia no debe confundirse con lentitud o con temor, sino como una clara estrategia.

 

Lamentablemente, en estos días vivimos a gran velocidad, estamos tan habituados a la inmediatez, que es fácil estar frustrados, enfadados o inconformes, recordemos una frase demoledora, “Sí todo lo que vale la pena, se hiciera fácilmente, cualquiera lo haría”.

 

Podemos para comenzar, definir a la paciencia como la capacidad de sostener el malestar que implica esperar, sin perder el rumbo ni la calma, ser paciente es una virtud, en donde se deja de lado al impulso, cuando algo que vale la pena toma más tiempo de lo que deseamos.

 

Beneficios:

 

1.   Mejores decisiones, menos entuertos. La paciencia crea un espacio entre estímulo y respuesta, este breve tiempo, al ser razonado, evita que respondamos de modo grosero o enojado en una discusión, le decimos “NO” a un mal día, quien es paciente observando un hecho, obtiene más y mejor información.

 

2.   El otro sí importa, mejoramos nuestras relaciones. La gente no cambia en segundos, todos tenemos un ritmo para madurar, mejorar, ni los hijos, la pareja, los alumnos, amigos, empleados, compañeros de trabajo, socios, familiares o amigos maduran a tu ritmo, dales esa oportunidad; no olvides que todos nos equivocamos, así que escucha, date la oportunidad de entender, muéstrate seguro.

 

 

3.   Las metas grandes o importantes, requieren de tiempo. Bajar de peso, curar un mal, aprender un idioma, ver crecer un negocio lograr una meta, implica invertir esfuerzo, recursos y paciencia, todos somos hijos del fracaso, aprendemos de las fallas hasta alcanzar el éxito.

 

4.   La salud mental, antídoto contra la ansiedad. Ser impaciente enferma, eso dispara el cortisol, aumenta el estrés, la presión y las conductas agresivas aparecen. En cambio, ser paciente te da el poder, es aceptar la realidad y su ritmo, no es resignación, es dejar de pelearse con el reloj, el que sabe esperar duerme mejor, ayuda más el paciente que el que presiona.

 

 

5.   Camina, no corras. La paciencia no es quedarte sentado, expectante, es entrar en acción sin desesperarse, es sembrar sabiendo que el fruto será cosechado más adelante, a su tiempo, quien domina la espera llegará con energías a la meta, el que corre, se cansará antes siquiera de ver la meta a lo lejos.

 

Componentes de la paciencia

 

·       Tolerancia a la incomodidad. Aceptas que el problema, reto o desafío tardará en resolverse, no explotas y lo destruyes todo con conductas impacientes.

 

·       Perspectiva del tiempo. Entendemos que hay procesos cortos, medianos y de largo tiempo, no aprendimos a leer en unos pocos días, sino que lo logramos con base de insistencia, paciencia y entendimiento.

 

 

·       Acción regulada e inteligente. Seguimos haciendo lo que nos toca y aguardamos a ver los resultados, una vez sembramos en la milpa, no nos sentamos a ver crecer las mazorcas, la regamos, cuidamos, desparasitamos y protegemos.

 

Ejercicios diarios para adquirir paciencia

 

1.   La regla de los 10 segundos, cuenta mentalmente antes de responder con enojo ante una situación que te moleste.

2.   Todos tenemos que hacer fila, esperar a ser atendidos, en vez de ver el reloj constantemente o escribirle a alguien sobre lo molesto que estás en la cola, intenta esto, respira, observa a los demás, busca maravillas en los árboles, suelta los hombros, y repite, hoy no voy a quejarme. Sí logras pasar unos minutos sin desesperarte, felicidades, lo estás logrando.

3.   Puedes hidratarte o alimentarte con algo sano y rico, bajo en carbohidratos y azúcares, las comidas pesadas aumentan la incomodidad, vienen las ganas de ir al baño y la desesperación ahora será biológica.

4.   Una cosa a la vez, si deseas que algo salga bien, evita en lo posible hacer varias cosas de modo simultáneo, deja el celular, este es una de las fuentes más grande de estrés e impaciencia.

5.   Realiza proyectos que sepas que son lentos, pon a prueba tu paciencia, quizás tener una planta desde que es brote, para cuidarlo y verlo crecer, arma rompecabezas, toma cases de dibujo o aprende a tocar guitarra.

6.   Toma una hora de tu día para evitar la inmediatez, 60 minutos de desconexión de la vida agitada, camina, medita, lee, escucha música, o sencillamente descansa.

7.   Para terminar tu entrenamiento en la paciencia, puedes llevar notas en donde describas las cosas que te desesperaron, ponte la meta de superarlo, celebra cada logro y mete a tu cabeza la idea de que la paciencia no llega con ruegos, tampoco por paquetería, sino que se adquiere con entrenamiento y sí, con paciencia.

 

Amables lectores y seguidores, la paciencia es un árbol con raíces amargas y frutos dulces, practique mucho, en breve notará resultados, la paciencia no es un acto pasivo, todo lo contrario, es fuerza intelectual activa concentrada. Cavilemos.


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