

10 de mayo.- Día de la Madre
Festividad arraigada culturalmente para honrar el papel de las mamás como pilar familiar. Esta celebración oficial inició en 1922, impulsada por el periodista Rafael Alducin y el apoyo de la Iglesia y el gobierno.




Despertó en una habitación extrañamente hermosa, los efectos del alcohol y el desvelo de la noche anterior habían pasado pero no las secuelas, miró a su alrededor con un dolor de cabeza punzante, caminó hacia la ventana, claramente no encajaba ahí, la habitación era demasiado pulcra, demasiado bonita para un ser oscuro como él, se lavó la cara, percatándose de la figura femenina que se atisbaba en la regadera, se vistió rápidamente y salió. El sol de la mañana le lastimaba la vista pero poco a poco fue adaptándose a la luminosidad del astro rey.
Era un viernes como cualquier otro, mientras tomaba el autobús a su oficina en el reloj eran las 7:18 am, decidió terminar con “la cruda” en la cafetería de doña Martha, pidió chilaquiles, un jugo de naranja y un agua embotellada; mientras desayunaba, en su cabeza algunos destellos de la noche anterior lo hacían sonreír recordando los pasajes de pasión con la pelirroja de la que, por descuido, había olvidado su nombre o simplemente le era indiferente.
Un mensaje en su celular le reclamaba su indiferencia: “¿Porqué te fuiste sin desayunar?... ¡Llámame! Eliminó el mensaje mientras tomaba el último trago de su jugo. Pagó la cuenta sin esperar el cambio. Salió del restaurante y de nueva cuenta el sol le lastimaba la mirada. -“Creo que me voy a volver ciego”- dijo para sí mismo, mientras abría la puerta del trabajo.
Los días transcurrían entre la redacción de oficios para dilucidar temas de la empresa, asistir a las reuniones con los proveedores y capacitar a los empleados de nuevo ingreso en los procesos administrativos. La cotidianidad lo absorbía lentamente y solo las “escapadas a la locura” lo mantenían vivo entre tanta realidad. Hoy se escaparía al bar del centro, aunque no tenía con quien, le gustaba tentar al destino para saber si le sonreiría o serían noches solitarias de whiskey con “Buko”.
Entró al bar, una voz hermosa en los vocales del grupo captó su atención, cabello negro, rizos largos ocultaban el escote de la blusa negra, pantalón de mezclilla a la cadera que dejaba entrever la figura de guitarra de la dama. All I want to do is make love to you inundaba el bar, las guitarras con el poder del metal acompañaban magistralmente los vocales agudos de ella. Él se detuvo a disfrutarla, escuchando cada nota, admirando cada gesticulación que hacía al cantar. Al terminar la canción pidió un trago de whiskey como siempre, tres canciones mas y el grupo se despedía, durante esas tres canciones cruzó un par de miradas con ella. Al finalizar, mientras el grupo guardaba los instrumentos, se decidió:
Cantas muy bien. Aseveró mientras se acercaba a ella.
Gracias, que bueno que te gusto. Respondió mirándolo indiferente.
Yo también canto bien. Presumió.
¡Que bien! ¿Con quién? Inquirió mirándolo mas atenta.
Conmigo mismo (moviendo los brazos como diciendo: Es lo que hay) en la regadera. Ella sonrió.
Y ¿Cómo sabes que cantas bien?
Tienes razón, no lo sé. Deberías venir a escucharme cantar. Solo para que me des tu opinión. Ella volvió a sonreír
¡Jessy! La voz de uno de los integrantes del grupo interrumpió la plática. – Debo irme, me dió gusto platicar contigo.- Se despidió rápidamente mientras salía del bar. El se quedó con su vaso de whiskey en la mano mirándola partir.
Caerás… Vaticinó.
La noche continúo de manera tranquila, después de un par de copas mas asumió que sería una noche infructuosa, pues después de Jessy ninguna otra chica le parecía suficiente como para arriesgarse. Decidió que esa noche comenzaría una historia con ella y debía escribir sobre eso. Salió del bar con la certeza de que volvería a verla el siguiente viernes, lo que no sabía era que el destino tenía sus propios planes: Mane, Tecel, Fares…
“ Anoche te encontré… Miré fijamente tu ojos de gata, los ví iluminarse tanto como las estrellas, decidí mirarme en ellos, soñarme en ese verde valle de tus ojos, perderme en tus veredas y caminar descalzo por tu hierba.
Anoche te encontré… Decidí probar el carmesí de tus labios, mientras me decías algo que no alcanzaba a entender pues la combinación perfecta del blanco de tus dientes con el escarlata de tus labios me embeleso y me atreví a morderlos suavemente.
Anoche te encontré… Recorrí tu pálida geografía y te sentí tan mía como nunca antes…
Anoche te encontré pero no aquí, no en esta habitación oscura y vacía, no en este mundo. Te encontré en un espacio distinto, en un valle lejano de mi memoria que se conecta por una vereda hasta el corazón. En ese sitio donde no importan las distancias en tiempos o espacios, porque las cercanías son por los momentos, las experiencias y los recuerdos. Te encontré en ese mundo lleno de esencias que te hacen eterna para mi. Ojalá en algún sueño coincidamos en tu mundo o en el mío y volvamos nuestra, la efímera y pasional experiencia de amarnos.”
By Jaac


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