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CONCIENCIA Y SALUD POR Karuna Seva A.C.

  • hace 4 horas
  • 3 Min. de lectura

El apego a los resultados: la ansiedad moderna.


Vivimos en una época obsesionada con los resultados.

Con los resultados en el trabajo, en el cuerpo, en las redes sociales en el amor.

Parece que cada acción que hacemos debe producir algo visible, medible y, de preferencia, inmediato. Si no ocurre, aparece una sensación conocida por casi todos: ansiedad. La mente comienza a preguntar: ¿y si no funciona?, ¿y si no sale como espero?, ¿y si todo este esfuerzo no sirve para nada?

Curiosamente, este problema no es nuevo. Hace miles de años, en el diálogo entre Krishna y Arjuna en el Bhagavad Gita, aparece una enseñanza que nos habla justo sobre la ansiedad humana.

Krṣņa le dice a Arjuna:

“Tú tienes derecho a desempeñar tu deber prescrito, mas no a los frutos de la acción. Nunca consideres que eres la causa de los resultados de tus actividades, y jamás te apegues a no cumplir con tu deber.”

(Bhagavad Gita 2.47)

Esta frase contiene una idea profundamente desafiante para la mentalidad moderna, que pasa cuando actuamos esperando los resultados y queriendo que estos sean inmediatos.

Significa que podemos controlar nuestras acciones, pero no el resultado final.

Sin embargo, la mayor parte del tiempo vivimos exactamente al revés: obsesionados con el resultado e inseguros de nuestras propias acciones. Queremos garantías antes de actuar. Queremos saber que el esfuerzo valdrá la pena. Queremos certeza.

Pero la vida rara vez ofrece esa seguridad.

Un proyecto puede fracasar.

Una relación puede terminar.

Un plan puede cambiar inesperadamente.

Cuando nuestra felicidad depende exclusivamente del resultado, cada una de esas posibilidades se convierte en una amenaza. La mente empieza a vivir en un estado constante de tensión, en ansiedas y angustia.

El Bhagavad Gita propone una alternativa más simple y, al mismo tiempo, más difícil: actuar con compromiso, pero soltar el apego al resultado.

Krishna también dice:

“Desempeña tu deber de un modo equilibrado, ¡oh, Arjuna!, abandonando todo apego al éxito o al fracaso.”

(Bhagavad Gita 2.48)

Este “equilibrio” no significa indiferencia. No significa hacer las cosas sin cuidado o sin intención. Significa actuar con todo el corazón, pero sin permitir que el resultado determine nuestro estado interior.

En otras palabras: hacer lo correcto porque es correcto, no porque garantice una recompensa.

Esto desafía una idea muy arraigada en la cultura moderna: que el valor de una acción depende de lo que produce.

Pero si observamos con honestidad, muchas de las cosas más importantes de la vida no pueden medirse en resultados inmediatos.

Un gesto de bondad puede no ser reconocido.

Un esfuerzo puede tardar años en dar frutos.

Un acto sincero puede parecer inútil en el momento.

Aun así, esas acciones siguen teniendo valor.

Tal vez la ansiedad moderna nace precisamente de olvidar esto: creemos que todo debe producir un resultado visible, y rápidamente.

El Bhagavad Gita propone una forma distinta de vivir: enfocarnos en la calidad de nuestras acciones, no en la obsesión por sus resultados.

Cuando dejamos de intentar controlar lo incontrolable, ocurre algo curioso: la mente se vuelve más ligera.

La acción se vuelve más libre, el esfuerzo más sincero y la ansiedad pierde parte de su poder.

Quizá la verdadera pregunta no es si nuestras acciones darán exactamente el resultado que esperamos.Quizá la pregunta más profunda es otra:

¿Podemos actuar con integridad incluso cuando el resultado es incierto?

El poder entender que no controlamos el resultado, alivia la carga y la ansiedad, solo podemos ponernos al servicio y actuar de la mejor manera si preocuparnos por el resultado sabiendo que hemos dado lo mejor de nosotros.

Si te interesa escuchar, platicar o profundizar mas sobre estos temas puedes visitarnos, todos los viernes de 1 a 3 pm o los domingos a las 5:30 pm en 16 de septiembre esquina con andrea #119 en Coatepec, Veracruz.


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