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CAVILACIONES DEL DR CATURRA

  • 27 feb
  • 3 Min. de lectura

El costo de la confianza y el problema de la cultura del “no pago”

 

En nuestro país es bastante común que las personas se encuentren en situaciones económicas difíciles, que los empujan u obligan a pedir prestado dinero a familiares, amigos, conocidos e incluso a entidades financieras.

 

En muchas ocasiones, esas deudas no son cubiertas, lo que necesariamente puede dañar relaciones, la confianza y amenazan la tranquilidad financiera de quien actúa de modo bondadoso, prestando de su gasto, ahorros o guardados, correspondiendo a la urgencia de quienes solicitan el préstamo.

 

En esta cavilación, analizaremos y exploraremos las razones detrás de este cada vez más frecuente comportamiento de los deudores, ofreceremos también una serie de recomendaciones para evitar caer en este círculo vicioso, para fomentar una cultura de responsabilidad financiera, desde la perspectiva del que ayuda y del deudor.

 

Le comento por salud, que vamos a ceñirnos al caso de préstamos pactados con la familia, amigos o conocidos, no con agiotistas o prestamistas que obran fuera de la legalidad, cuidado con eso, ni siquiera voy a contemplarlo, para mi está contraindicado contraer deudas con usureros que imponen intereses o condiciones casi imposibles.

 

¿Por qué la gente que acude a solicitar ayuda, no devuelve el dinero recibido en calidad de préstamo?

 

La gente no paga porque no tiene educación financiera, no planea su gasto y deja fuera de sus planes sus deudas, es decir, se hace de compromisos, sabiendo que no podrán pagar. Por otro lado, existe gente que, teniendo los recursos para solventar sus pendientes, decide por voluntad propia, desidia o indolencia, no hacerlo.

 

Los problemas económicos pueden agravarse, lo que nos motivó a pedir prestado, lejos de resolverse, se complica, orillándonos a quedar mal.

 

Otra razón son las malas decisiones financieras, hacer inversiones erradas, poco pensadas o de modo precipitado; aquí encajan también los malos hábitos de gasto.

 

Las personas no tienen la sana costumbre de la responsabilidad o el compromiso para con el pago, es un patrón de comportamiento aprendido, que les ha revelado que es relativamente fácil burlar, aprovecharse de la buena fe de otros.

 

Consejos para el que presta:

 

1.   Antes de prestarle dinero a alguien, evalúa, investiga la solvencia del prestatario, su situación financiera podrá ayudarte a entender si podrá pagar la cantidad solicitada, quizás sólo pueda devolver una cantidad menor.

2.   Realiza un acuerdo o contrato por escrito, no tiene que ser algo complicado o ante un notario, sino algo sencillo, que establezca el monto, los plazos de pago y de ser necesario una taza de interés que acuerden.

3.   Se debe tener una comunicación abierta con el deudor, para que explique los motivos de sus retrasos o en casos especiales, te encuentre si le es posible solventar la deuda antes de la fecha pactada, además, con una buena comunicación, siempre es posible encontrar soluciones alternativas para pagar el adeudo.

4.   Es muy importante tener en mente que la gente piensa que lo “prestado” es pariente de lo “regalado”, esto nos viene a cavilar en prestar lo que estés dispuesto a perder.

 

Consejos para quien recibe el préstamo:

 

1.   Sé honesto, sino te es posible pagar en la fecha señalada, comunícalo de inmediato, es mejor hablar a tiempo que crear zozobra o malos entendidos. Recuerda que quien te presta te está confiando su patrimonio.

2.   Prioriza el pago, haz todo lo humana y racionalmente posible por pagar a tiempo, evita enfados, intereses y crea un buen historial crediticio.

3.   Piensa en esto, es mejor para ti pagar la deuda en una sola exhibición o en plazos, toma una decisión bien pensada. Un solo pago es de alivio, son menos intereses; los plazos al ser diferidos, la cantidad a cubrir en cada pago, es relativamente pequeña, pero en la totalidad puede aumentar por los intereses, si vas a pagar en plazos, asegúrate que los intereses no son abusivos o excesivos.

4.   Se agradecido, mostrar la gratitud es una parte fundamental en las relaciones humanas, acudiste a pedir auxilio y lo recibiste, muestra tu agradecimiento.

 

Es de suma importancia, para la salud de las personas en general, ser responsable financieramente hablando, tener una comunicación de confianza con quien acudió en nuestro auxilio. Por favor, cuide su patrimonio y cuide sus relaciones, hay quien afirma que la forma más rápida de echar a perder una amistad o una relación familiar, es prestando dinero. Cavilemos.


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