El verano comienza astronómicamente el 21 de junio en el hemisferio norte. Este evento, conocido como solsticio de verano, marca también el día más largo del año y la noche más corta. Inicia la segunda estación de año.
Esta fecha conmemorativa, que rinde homenaje a la figura paterna y su importante rol en la familia, se festeja en México y gran parte de Latinoamérica cada tercer domingo del mes de junio. Feliz Día del Padre…
XXXVII - Aquí está el pecho, mujer... Aquí está el pecho, mujer, que ya sé que lo herirás; ¡Más grande debiera ser, para que lo hirieses más! Porque noto, alma torcida, que en mi pecho milagroso, mientras más honda la herida, es mi canto más hermoso. XXXIX - Cultivo una rosa blanca... Cultivo una rosa blanca, en julio como en enero, para el amigo sincero que me da su mano franca. Y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, ni cardo ni ortiga cultivo: c
Leda El cisne en la sombra parece de nieve; su pico es de ámbar, del alba al trasluz; el suave crepúsculo que pasa tan breve las cándidas alas sonrosas de luz. Y luego, en las ondas del lago azulado, después que la aurora perdió su arrebol, las alas tendidas y el cuello enarcado, el cisne es de plata, bañado de sol. Tal es, cuando esponja las plumas de seda, olímpico pájaro herido de amor, y viola en las linfas sonoras a Leda, buscando su pico los labios en flor. Suspira la b
Besos (Fragmento) Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles hay besos enigmáticos, sinceros hay besos que se dan sólo las almas hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos. Hay besos perfumados, b
A un triste (Fragmento) ¿Por qué de amor la barca voladora con ágil mano detener no quieres y esquivo menosprecias los placeres de Venus, la impasible vencedora? ¡Aprovecha el minuto y el instante! Hoy te ofrece rendida la hermosura de sus hechizos el gentil tesoro, y llamándote ufana en la espesura, suelta Pomona sus cabellos de oro. En la popa del barco empavesado que navega veloz rumbo a Citeres, de los amigos el clamor te nombra, mientras, tendidas en la egipcia alf
Rimas Al ver mi honda aflicción por tus desvíos, fijas en mí, tu angelical mirada y hundes tus dedos pálidos y fríos en mi oscura melena alborotada. ¡Pero en vano, mujer! No me consuelas. Estamos separados por un mundo. ¿Por qué, si eres la nieve, no me hielas? ¿Por qué, si soy el fuego, no te fundo? Te llamo, abro los brazos... y no vienes... inútilmente solicito y lloro. ¡Tú no alientas pasión! por eso tienes ojos de cielo y cabellera de oro. Tu mano espiritual y transparen
La rosa de diciembre Esta rosa en el cielo, inmóvil, pura; y este aire, que congela, y la convida: y ella, en su propio sueño suspendida, serena, en su voluble arquitectura. Es casi de cristal, en la segura presencia de su línea estremecida: tan perfecta, en el tono, y la medida, exactos, de su tedio y su hermosura. El aire pasa, y ella, sola, queda, embriagada en su tácito perfume, oculta entre su tálamo de seda. Y en la alta noche su virtud resume trémula gota que,
Siempre tu La niebla del diciembre quebrantaba del sol los melancólicos fulgores cuando en mi corazón de tus amores el acento primero resonaba. El segundo diciembre se acercaba trayendo para mí nieblas mayores que a merced de los vientos bramadores tu nave en el atlántico bogaba. Y el diciembre tercero aparecía templado, alegre como el mayo hermoso y eras tú mi suspiro todavía. El cuarto arrebatado, tempestuoso, vino a robarme la ventura mía. Carolina Coronado Escrito
Dulce desdén, si el daño que me haces... Dulce desdén, si el daño que me haces de la suerte que sabes te agradezco, qué haré si un bien de tu rigor merezco, pues sólo con el mal me satisfaces. No son mis esperanzas pertinaces por quien los males de tu bien padezco sino la gloria de saber que ofrezco alma y amor de tu rigor capaces. Dame algún bien, aunque con él me prives de padecer por ti, pues por ti muero si a cuenta de mis lágrimas recibes. Mas ¿cómo me darás el b
Minuto del beso Con el tiempo de amarte tan escaso el tiempo de esperarte me devora, si estoy amenazado por la aurora mientras ardo en las llamas del ocaso. Mira, tiemblan las rosas en el vaso y un gallo en el reloj gasta la hora, para quererte no me sobra ahora ni un suspiro, ni un átomo, ni un paso. Hay un amor que no se sabe dónde el minuto del beso nos esconde cuando su sed a liquidarnos entra. Y hay un tiempo del hombre que se gasta que, aunque un segundo de ese
Miró Celia una rosa que en el prado... Miró Celia una rosa que en el prado ostentaba feliz la pompa vana y con afeites de carmín y grana bañaba alegre el rostro delicado; y dijo: "Goza, sin temor del Hado, el curso breve de tu edad lozana, pues no podrá la muerte de mañana quitarte lo que hubieres hoy gozado; y aunque llega la muerte presurosa y tu fragante vida se te aleja, no sientas el morir tan bella y moza: mira que la experiencia te aconseja que es fortuna morir
Noviembre Sus días me acarician sin pasiones despoblando a mis lunas plateadas no brillan bajo el sol de las miradas ni gimen palpitando de emociones. Hiberno entre sus pieles sin perdones letargo que broncea mis heladas soy frío entre sus manos destempladas y sombra que se aloja en sus rincones. Noviembre me oscurece entre su beso usurpa la alegría de mi canto bailo la triste danza de su hueso. Noviembre viste en mí su desencanto lleva mi pena inserta en su regreso l
La muerte para aquél será terrible La muerte para aquél será terrible con cuya vida acaba su memoria, no para aquél cuya alabanza y gloria con la muerte morir es imposible. Sueño es la muerte y paso irremisible, que en nuestra universal humana historia pasó con felicísima vitoria un hombre que fue dios incorruptible. Nunca de suyo fue mala y culpable la muerte a quien la vida no resiste; al malo, aborrecible; al bueno, amable. No la miseria en el morir consiste; solo
Soneto sin la letra a El sol en el cenit tiene esplendores tiene hermosos crepúsculos el cielo; el ruiseñor sus trinos y su vuelo; corriente el río, el céfiro rumores. Tiene el iris sus múltiples colores, todo intenso dolor tiene consuelo; tienen mujeres mil, pechos de hielo y el pomposo vergel tiene sus flores. Tienen sus religiones los creyentes, tiene mucho de feo ser beodo, tiene poco de pulcro decir mientes, todo lo tiene el que lo tiene todo y tiene veinte mil i