top of page

REFLEXIONES

  • hace 11 horas
  • 1 min de lectura

Héctor Hernández Parra

 

Se llama Antonio, un personaje callejero que en algunas ocasiones nos ayuda barriendo la hojarasca en el Corredor Cultural “La Granja”, moviendo bolsas de basura hasta la escalinata, él puede hacerlo cuando todos huimos de la basura que otros tiran.

 

Siempre que lo veo recuerdo esta canción:

 

“El que vaga por la calle sin tener morada

con la suerte consumida como su pellejo

con las manos abatidas, como su mirada.

Ése que nos pide asilo en cualquier acera.

Él que nos preocupa solo de pasada,

El que nos acusa sin decirnos nada

¿Dónde dormirá?

Quien no quiera saberlo que apague la luz

o entierre la testa como el avestruz

y siga evitando tratar este tema

y siga pensando que no es su problema

y afirme tajante: Es más importante

la miel que las abejas”

 

Fragmento “La miel y las abejas” de Alberto Cortez

 

Esperamos que algún paladín del BIENESTAR haga algo por él.

 

REFLEXIÓN CIUDADANA

 

Algo nos esconde el alcalde.

 

No quiere que los ciudadanos escuchen, vigilen o califiquen a los demás ediles. Que el ciudadano defienda su derecho a estar presente cuando se toman los acuerdos.

 

No quiere que el ciudadano con su dignidad, con su libertad, empiece a evaluar la calidad del gobierno municipal.

 

No le conviene que sepamos que, al menos un edil, no sabe leer ni escribir; que otros u otras desconocen sus atribuciones. Que no entienden lo que es una cuenta pública, un balance, cómo se hace una licitación.

 

Afortunadamente hay otras instancias para reencausar el desgobierno actual.

 

La decadencia del partido en el poder inicia: indicadores así lo evidencian.

 

Es cuestión de tiempo.


Comentarios


    bottom of page