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POESÍA

  • hace 22 horas
  • 1 Min. de lectura

La Ausencia

 

Nace la aurora y el hermoso día

brilla de rojas nubes coronado;

en mi pecho, de penas abrumado,

la sonrosada luz es noche umbría.

 

De las aves la plácida armonía

es para mí graznido malhadado,

y estruendo ronco y son desconcertado

el blando ruido de la fuente fría.

 

Brotan rosas el soto y la ribera;

para mí solo, triste y dolorido,

espinas guarda el mayo floreciente.

 

Que esta es, oh niño dios, tu ley primera:

no hay mal para el amor correspondido,

no hay bien que no sea mal para el ausente.

 

Alberto Rodríguez de Lista y Aragón

Sacerdote, matemático, poeta y periodista español

Nacido en 1775


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