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MÉTRICAS POLÍTICAS

  • hace 3 horas
  • 6 min de lectura

Por: Mtro. Benjamín Pazos Rincón


“2026 Pensión para Adultos Mayores: $526,508 millones de pesos: ¿Quién paga los programas sociales?”

 

A partir de 2019, la estrategia para financiar los programas sociales en México (Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, las Becas Benito Juárez y Sembrando Vida) sufrió un cambio estructural profundo. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (2025), los Criterios Generales de Política Económica y el Presupuesto de Egresos de la Federación (2024), el financiamiento proviene de tres principales fuentes:

1. Reorientación del Gasto Público Social (austeridad republicana).

 

El principal motor de financiamiento no fue la creación de nuevos impuestos, sino una fuerte reorganización del presupuesto. Esto se logró mediante:

·       Recortes a la burocracia: reducción de salarios de funcionarios de alto nivel, eliminación de seguros de gastos médicos mayores: privados y viáticos.

·       Desaparición de fideicomisos: la extinción de fideicomisos públicos (como los fondos de ciencia, tecnología y desastres) permitió transferir esos recursos directamente a la Tesorería de la Federación (TESOFE) para asignarlos a los programas del Bienestar.

·       Eliminación de intermediarios: se eliminaron los subsidios a organizaciones de la sociedad civil que antes gestionaban los apoyos, centralizando el dinero para entregarlo directamente a los beneficiarios.

 

2. Ingresos tributarios y fiscalización.

 

El Gasto Público Social se sostiene directamente de la recaudación de impuestos (como el ISR y el IVA) administrados por el SAT. Los puntos clave aquí son los siguientes:

·       Cobro a grandes contribuyentes: la SHCP enfocó sus esfuerzos en auditar y cobrar adeudos fiscales a grandes empresas y corporativos de manera estricta.

·       Prohibición de condonación de impuestos: al elevar a rango constitucional la prohibición de condonar impuestos, se taparon fugas millonarias de ingresos, garantizando un flujo constante de dinero hacia los programas sociales.

 

3. Uso de deuda pública e ingresos por financiamiento.

 

Particularmente, hacia el final del sexenio 2019-2024 y de cara al presupuesto actual, el volumen de recursos necesarios para cubrir las pensiones (que ya tienen rango de derecho constitucional) ha crecido drásticamente, superando los 800 mil millones de pesos (SHCP, 2024).

Para complementar los ingresos que los impuestos ordinarios no alcanzan a cubrir, la SHCP recurre a los Ingresos Derivados de Financiamientos (endeudamiento interno y externo autorizado en la Ley de Ingresos de la Federación). Esto genera un déficit fiscal presupuestado que equilibra el peso de los subsidios sociales y obras de infraestructura del país.

El dato Clave de la SHCP: para darnos una idea de la magnitud, los Programas para el Bienestar pasaron de requerir un estimado de $250 mil millones de pesos en 2019 a una asignación histórica que supera los $835 mil millones de pesos, convirtiéndose en el componente prioritario del gasto programable de la federación (Secretaría de Bienestar., 2026).

Para profundizar de manera exacta en las finanzas públicas, el análisis del Presupuesto 2026: lo que debes saber del dinero público (México Evalúa, 2026). Este video presenta un análisis crítico sobre el paquete económico 2026, advirtiendo sobre un esquema fiscal cada vez más rígido y dependiente del endeudamiento. Los expertos señalan que el presupuesto se basa en supuestos(sic) optimistas de crecimiento, mientras que los recursos para sectores vitales como la salud, la educación y la seguridad se ven limitados por compromisos ineludibles.

La gráfica siguiente representa la evolución del presupuesto asignado a los principales programas sociales federales desde 2019 hasta las proyecciones de 2026.

 

Figura 1.


 

Nota. Adaptado de Presupuestos de Egresos de la Federación (PEF) y Criterios Generales de Política Económica, por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), 2019-2026. Elaboración propia.

 

Breve análisis del comportamiento de la gráfica:

·       Fase de Consolidación (2019-2021): el gasto público social mantuvo un crecimiento sostenido, financiado principalmente mediante reajustes administrativos, la extinción de fideicomisos y la primera etapa de políticas de austeridad.

·       Fase de Expansión Acelerada (2022-2024): el gasto creció de forma exponencial debido al incremento en los montos de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores (alcanzó los $6.000 pesos bimestrales en 2024) y a su blindaje mediante su incorporación a la Constitución como un derecho humano.

·       Fase de Continuidad Estructural (2025-2026): el monto rebasa el umbral de los 800 mil millones de pesos, consolidándose como la prioridad de gasto programable más robusta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), requiriendo un balance más complejo entre los ingresos ordinarios por fiscalización y necesidades de financiamiento público.

 

 

¿Quién paga los programas sociales en México?

 

A nivel constitucional y financiero, los programas sociales en México no son financiados por un individuo, partido político o la figura presidencial en turno. El costo total es cubierto por los contribuyentes mexicanos y el patrimonio público de la nación, a través del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) administrado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). A partir de la reconfiguración de la política social iniciada en 2019, el dinero para pagar estos esquemas se obtiene, como antes se mencionó, de tres vías:

1. Los Contribuyentes (impuestos).

2. Eficiencia Presupuestal (la austeridad y extinción de fondos).

3. Deuda Pública (ingresos por financiamiento).

 

Dado que el costo de los programas sociales ha crecido a un ritmo acelerado (superando los 800 mil millones de pesos anuales al consolidarse como derechos constitucionales), los impuestos ordinarios ya no cubren el total del gasto público social.

·       Por lo tanto, una fracción del presupuesto general se financia mediante el endeudamiento interno y externo (déficit fiscal) autorizado anualmente por el Congreso de la Unión en la Ley de Ingresos, comprometiendo ingresos futuros de la federación.

 

Los programas sociales los pagan todos los ciudadanos mexicanos que consumen, trabajan y tributan en el país, complementado a través de la reingeniería del gasto administrativo y el uso estratégico de deuda pública que respalda el presupuesto federal.

 

¿Qué programa social absorbe más dinero del presupuesto?

 

El programa social que absorbe, con una diferencia abrumadora, la mayor cantidad del presupuesto asignado al desarrollo social y bienestar es la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dentro del Paquete Económico y el Presupuesto de Egresos de la Federación, este programa se sitúa muy por encima de cualquier otra transferencia directa o estrategia social:

·       Pensión para Adultos Mayores: absorbe más de $526,508 millones de pesos.

·       Comparativa: su presupuesto asignado representa más de la mitad del gasto total destinado al conjunto de todos los Programas para el Bienestar (los cuales rondan en su totalidad el billón de pesos).

 

Para dimensionar su peso financiero dentro del gasto público social, el programa que le sigue en magnitud presupuestal (la Beca Universal "Rita Cetina") cuenta con una asignación aproximada de $129,386 millones de pesos, lo que significa que la Pensión para Adultos Mayores cuadruplica el tamaño del segundo programa más importante del país. Su crecimiento constante responde a la transición demográfica del país y a su elevación a rango constitucional.

Figura 2.

 

Nota. Gráfica de barras que muestra la distribución del gasto programable en miles de millones de pesos (MMDP). Adaptada con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (2025).

 

Análisis de la distribución presupuestal:

 

Como se aprecia de manera visual en la gráfica, existe una asimetría estructural muy profunda en el destino de los recursos para el desarrollo social:

·       Predominio absoluto: la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores absorbe cerca del 70% del gasto de este bloque ($526.5 mil millones de pesos), consolidándose como el programa pilar y el compromiso más oneroso de la federación.

·       Segunda fuerza: la Beca Universal "Rita Cetina" ocupa la segunda posición como esquema educativo prioritario, con la mayor inyección del capital en el presupuesto corriente.

·       Programas de subsidio productivo y laboral: programas como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro mantienen un financiamiento secundario y estable, diseñados para sectores demográficos más específicos y focalizados en comparación con la pensión universal de vejez.

 

 

Reflexiones finales:

 

La enorme expansión de los programas sociales en México ha consolidado una red de derechos constitucionales invaluables para millones de beneficiarios, pero la sostenibilidad a largo plazo se encuentra en una encrucijada crítica debido a la debilidad estructural de la recaudación del Estado. Sostener un gasto público social que supera los 800 mil millones de pesos anuales (y que crece inercialmente por el envejecimiento demográfico) basándose únicamente en medidas de austeridad administrativa, fiscalización a los grandes contribuyentes y el uso constante de la deuda pública resulta un modelo de alto riesgo. Sin una reforma fiscal integral que aumente la base tributaria, combata la informalidad y eleve de forma progresiva la recaudación como porcentaje del PIB, el presupuesto federal corre el riesgo de asfixiar otros rubros vitales como la salud, la educación y la inversión en infraestructura, transformando un plausible mecanismo de equidad social en una fuente latente de inestabilidad macroeconómica para las próximas generaciones.

 

Referencias

México Evalúa. (2026). Presupuesto 2026: lo que debes saber sobre el dinero público. CDM: YouTube. Recuperado el 20 de junio de 2026, de https://www.youtube.com/watch?v=f5vluttXQW8.

 

Secretaría de Bienestar. (2026). Reglas de Operación del Programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores para el ejercicio fiscal 2026. Ciudad de México: Diario Oficial de la Federación. Recuperado el 16 de junio de 2026, de https://www.finanzaspublicas.hacienda.gob.mx/.

 

Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2025). Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2026: Análisis funcional programable del Desarrollo Social. Ciudad de México: SHCP. Recuperado el 10 de junio de 2026, de https://www.pef.hacienda.gob.mx/.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2024). Criterios Generales de Política Económica para el Ejercicio Fiscal 2025. Ciudad de México: Gobierno de México. Recuperado el 14 de junio de 2026, de https://www.finanzaspublicas.hacienda.gob.mx/.

 

Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2024). Cuenta Pública 2024: Estado analítico del ejercicio del presupuesto de egresos. Gobierno de México. Recuperado el 14 de junio de 2026, de https://www.cuentapublica.hacienda.gob.mx/.


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