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FILOSOFÍA CLÁSICA

  • hace 21 horas
  • 2 Min. de lectura

Infancia.-

 

Infancia es una de las etapas del desarrollo humano y, en términos biológicos, comprende desde el momento del nacimiento hasta la entrada en la adolescencia.

 

Sin embargo, según la Convención de los Derechos del Niño, aprobada por la ONU en 1989, un infante es toda persona menor de 18 años. Por lo que, en la mayoría de los países del mundo, se encuentra estipulado en sus respectivas legislaciones.

 

El término infancia viene del latín ‘infantia’, que significa “incapacidad para hablar”. Alude a la fase temprana de esta etapa en la que el niño o niña no tiene la capacidad para articular palabras, pero también al hecho de que antiguamente se consideraba que solo los adultos podían hablar en público.

 

Durante la infancia tienen lugar cambios físicos y psico emocionales vitales. Uno de los rasgos más relevantes de esta etapa es el desarrollo de las cualidades cognitivas, que son las que ayudan a moldear la inteligencia. Estos cambios son progresivos y se dan en dos etapas: Primera y Segunda Infancia.

 

Primera infancia.- Es la etapa de desarrollo que va desde el nacimiento hasta los siete años. Algunas de las principales características de esta fase, son:

 

-        Aumento de talla: unos 7 a 12 cm anuales, en promedio

-        Aumento de peso: unos 2 kilos anuales, en promedio.

-        Aumento de la masa encefálica: es la etapa de mayor desarrollo cerebral.

-        Interacción con el entorno usando su propio cuerpo.

-        Desarrollo del habla: entre los 12 meses y los 2 años el infante comienza a comunicarse a través de palabras cortas.

 

Segunda infancia.- Es otra etapa del desarrollo llamada niñez. Esta fase comprende cambios que surgen desde los siete años hasta la entrada en la adolescencia, que va desde los 11 hasta los 13 años en promedio:

 

-        Aumento significativo del vocabulario: se amplía la cantidad de palabras debido a una mayor interacción social y el ingreso a la educación formal.

-        Mayor capacidad y deseo de exploración del entorno: en esta etapa, los niños continúan reconociendo sus propias capacidades físicas.

-        Comienza el desarrollo del pensamiento lógico, y la capacidad de realizar operaciones matemáticas básicas.

 

En resumen, la infancia es una fase crucial para la socialización, el aprendizaje y la configuración de la personalidad, marcada por la dependencia de los adultos y la necesidad de un entorno seguro.


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