top of page

EXPRESSO CORTADO

  • hace 21 horas
  • 5 Min. de lectura

LAS EMOCIONES

Gilberto Medina Casillas

 

Vamos a comenzar con una definición académica: ‘Las emociones  son reacciones  psicofisiológicas  que representan modos de adaptación del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas  y activan redes asociativas relevantes en la memoria’.

‘Por ello, los sentimientos son el resultado de las emociones, los cuales son más duraderos y pueden ser verbalizados (dichos con palabras)’. 

Fisiológicamente, los diversos estados emocionales son causados por la liberación de neurotransmisores (o neuromediadores) u hormonas, que luego convierten estas emociones en sentimientos y finalmente en lenguaje y comportamiento’.

Hoy en día, la mayor parte de la investigación sobre las emociones en el contexto clínico y del bienestar se centra en la dinámica de las emociones en la vida diaria, predominantemente en la intensidad de emociones específicas y su variabilidad, inestabilidad, inercia y diferenciación.’

Algo muy importante para considerar es que, al presentarse al mismo tiempo, las emociones aumentan o se amortiguan entre sí.

‘Los modelos de emociones básicas proponen la existencia de emociones universales e innatas. Las cuales, varían en intensidad y pueden combinarse generando emociones más complejas y matizadas’.

Paul Ekman y colaboradores, en 1983, propusieron patrones para seis emociones básicas que parecen ser psicológica y biológicamente congruentes, así como universales en todas las culturas, en todos los tiempos.

·       Alegría: Fomenta la conexión social, la reproducción y nos indica que estamos en un estado de bienestar.

·       Miedo: Activa el mecanismo de defensa de "lucha o huida" ante una amenaza para protegernos y sobrevivir.

·       Ira: Moviliza nuestra energía para defendernos, poner límites o superar obstáculos.

·       Tristeza: Promueve el aislamiento y la reflexión, ayudándonos a asimilar y superar una pérdida.

·       Aversión: Provoca rechazo físico y nos aleja de sustancias tóxicas o situaciones que pueden dañar nuestra salud.

·       Sorpresa: Enfoca nuestra atención y nos ayuda a orientarnos cognitivamente frente a un evento imprevisto. 

Se consideran básicas por la conjunción psicológica y biológica, debido a que no contienen otras emociones más importantes y a que son innatas.

En la vida existen dos formas de tomar decisiones, con nuestra parte emocional o con nuestra parte racional y en un momento u otro, ambas pueden ser buenas o malas. Incluso combinadas emociones con razonamientos, en una proporción mayor de una u otra. Esto es, que las emociones no se desvanecen en la racionalidad, solamente tienen un menor peso en la decisión razonada.

Los estudios demuestran que las mujeres tienden a ser más emocionales que racionales y los hombres tienden, sin embargo, a primar la racionalidad frente a la emoción.

Sin embargo, esto no significa que una mujer no pueda actuar de forma lógica o un hombre no pueda expresar abiertamente sus emociones mediante el amor, el llanto, sentimientos, ilusiones, etc.

Es de gran importancia el control sobre nosotros mismos y nuestros actos de forma que seamos capaces de saber en cuáles momentos debe tener preferencia nuestra parte emocional y en qué momentos debe ir por delante nuestra parte racional.

Si somos extremadamente emocionales seremos personas muy pasionales y muy entregadas a nuestras ideas, pero, en contrapartida, también estaremos destinados a decepcionarnos con más facilidad y sufrir mucho con los obstáculos de la vida.

Ser muy emocionales puede provocar que nuestros sentimientos nos nublen, nos volvemos menos pragmáticos y dejamos de ver soluciones a nuestros problemas.

El desgaste emocional acaba siendo mayor e, incluso, se puede desarrollar una de las distorsiones cognitivas más conocidas como es el “razonamiento emocional”, que nos lleva erróneamente a generar pensamientos absolutistas en los que nos dejamos llevar por cómo nos sentimos. También nos puede llevar a ser impulsivos y tomar malas decisiones.

Sin embargo, las personas que son extremadamente racionales tienen a su favor una visión realista y objetiva de los sucesos, pero, a diferencia de los emotivos, presentan más dificultades para empatizar con los problemas de los demás, para entender sus emociones y para saber en qué momento se necesita apoyo. Se pueden mostrar muy fríos. La importancia de las cosas es menor para una persona racional, que se centra en buscar soluciones y no en lamentarse pero, en ocasiones, la expresión de las emociones es necesaria para superar ciertos acontecimientos y de esta manera ésta puede quedar bloqueada.

Somos seres emotivos, las emociones son las cuerdas que nos mueven, como a las marionetas.

El proceso emocional interno es fundamental, de este se derivan nuestros sentimientos, conductas y reacciones ante las circunstancias de la vida.

Propiamente, podríamos asegurar que pensamos y nos comportamos de acuerdo a las emociones, entonces, el sistema límbico (El sistema límbico es el "cerebro emocional". Es una red profunda de estructuras que regula nuestras emociones, instintos, motivación y memoria. Controla respuestas vitales de supervivencia (como la huida o la alimentación y conecta lo que pensamos con lo que sentimos); entonces viene siendo el papá de nuestra conducta (considerando incluso el pensamiento.)

En forma concomitante, las relaciones interpersonales se fundamentan en la correcta interpretación de las señales que los demás expresan de forma inconsciente, y que a menudo emiten de forma no verbal.

La detección de estas emociones ajenas y sus sentimientos se pueden expresar mediante signos no estrictamente lingüísticos (un gesto, un ruido, una reacción fisiológica, un tic, calosfríos) nos puede ayudar a establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas con que nos relacionamos. Además, el reconocer las emociones y sentimientos de los demás es el primer paso para comprender e identificarnos con las personas que los expresan. Las personas empáticas son las que, en general, tienen mayores habilidades y competencias relacionadas con la inteligencia emocional (I.E.)

Así pues, la Inteligencia Emocional es un constructo que nos ayuda a entender de qué manera podemos influir de un modo correcto sobre nuestras emociones tanto como en la interpretación de los estados emocionales de los demás.

Les voy a dar algunos ‘tips’ para desarrollar Inteligencia Emocional.

·       Es importante reconocer la manera en que nuestro estado anímico afecta a nuestro comportamiento, cuáles son nuestras capacidades y cuáles son nuestros puntos débiles. Mucha gente se sorprende de lo poco que se conocen a ellos mismos.

·       El autocontrol emocional nos permite reflexionar y dominar nuestros sentimientos o emociones, para no dejarnos llevar por ellos ciegamente. Consiste en saber detectar las dinámicas emocionales, saber cuáles son efímeras y cuáles son duraderas, así como en ser conscientes de qué aspectos de una emoción podemos aprovechar y de qué manera podemos relacionarnos con el entorno.

·       Por ejemplo, no es raro que nos enfademos con nuestra pareja, pero si fuéramos esclavos de la emoción del momento estaríamos continuamente actuando de forma irresponsable o impulsiva. (Y luego, por las consecuencias que acarreamos, nos arrepentiremos.)

·       En cierto sentido, buena parte de la regulación de las emociones consiste en saber gestionar nuestras prioridades actuando para nuestro beneficio.

·       Se ha observado que la capacidad de autocontrol está muy ligada a la habilidad a la hora de utilizar el lenguaje: en muchos aspectos, saber gestionar adecuadamente las propias emociones depende de encontrar narrativas que nos permitan priorizar objetivos a mediano plazo, incorporando racionalidad; mientras que otros ceden a los impulsos que se generan de inmediato.

Pero como decimos en México ‘no son enchiladas’.

Este es un fragmento de la letra de una canción de la banda musical británica The Who, que ejemplifica mi postura ante la dificultad de lograr una sana inteligencia emocional.

‘It all looks fine

With the naked eye

But it doesn’t happen

That way at all’.1|

 

Uso este fragmento de la canción de marras, para contextualizar la inteligencia emocional como producto del oráculo de Delfos (Conócete a ti mismo) y un ejercicio muy intenso y exitoso de autocontrol. Lo cual considero que es muy difícil.

 

 

1| Todo parece estar bien

A simple vista

Pero no sucede

Así en absoluto.


Entradas recientes

Ver todo
CONCIENCIA Y SALUD Por KARUNA SEVA A.C.

**Efímero** Esta palabra significa temporal, impermanente; algo que inevitablemente termina. Si observamos con atención, casi todo en esta vida es efímero: las circunstancias, las emociones, los víncu

 
 
 

Comentarios


    bottom of page