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REFLEXIONES

  • hace 1 día
  • 2 min de lectura

Héctor Hernández Parra.

 

Una publicación en redes sociales, toca el tema de un cambio en dos rectorías coatepecana, por ello la grey católica debate la remoción de dos sacerdotes.

 

Para algunos es intrascendente el tema. Pero al menos uno de esos casos, se relaciona con aquel roce cuando un grupo de fieles pretendieron colocar un arco floral en una de las entradas del Santuario Guadalupano, como ha sido la tradición. Una muestra de agradecimiento generó la molestia al grupo de asesores, beatos y monaguillos del padre José Luis e impidieron la entrada del arco.

 

Por un lado, la tradición y por otro los posibles daños a la pintura y decorado externo del templo, dos criterios que no han podido resolverse, evidentemente es un conflicto de egos. La soberbia, ante todo.

 

La pasión de unos por lucrar con una fiesta religiosa y la obsesión por mantener el templo propiedad del gobierno.

 

El pastor que evangeliza con la palabra de Dios debería manejar o modificar las dimensiones materiales para mejorar la permanencia de una devoción popular.

 

La feligresía comprenderá que la visita a ese templo, que es Monumento Histórico, sería deseable que fuera en un ambiente sin alcohol y de respeto.

 

El Arzobispado hará su parte, el gobierno del estado a través del área de Política Regional puede evitar un conflicto social.

 

Socialmente las actividades masivas, bajo control, son un estímulo a la paz social.

 

Tanto la inseguridad como la demagogia municipal, se encuentran en nuestras calles, de noche se hace realidad en una cruda oscuridad, el pueblo ha sido abandonado en menos de un año de gestión municipal.

 

 

Reflexión Ciudadana

 

 

Jorge Luis Borges.

 

Ya en el ocaso él expresó: "He cometido

el peor de los pecados que un hombre puede cometer,

no he sido feliz.

Que los glaciares del olvido me arrastren

y me pierdan despiadadamente.

Mis padres me engendraron para el juego

arriesgado y hermoso de la vida, para la

tierra, el agua, el aire y el fuego, los

defraudé, no fui feliz, cumplida no su

pobre voluntad, mi mente se aplicó a

las simétricas porfías del arte que

entretejen naderías, me legaron su valor,

no fui valiente. No me abandona, siempre

está a mi lado, la sombra de haber sido

un desdichado"

 

Borges falleció en Ginebra el 14 de junio de 1986 a los 88 años de edad.

 

Un célebre escritor argentino, su consolidación literaria se dio después de haber perdido la vista desarrollando su talento de una imaginación y creatividad destacadas.


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