top of page

REFLEXIONES

  • hace 1 hora
  • 2 Min. de lectura

Héctor Hernández Parra

 

La Agenda gubernamental a nivel municipal en el primer trimestre en Coatepec ha sufrido cambios, esperados para algunos lógicos, e improvisados para los demás.

 

De aquel monólogo de campaña, a los resultados generados y a la versión pública comunicada a los ciudadanos, se evidencia un abismo. Dice un refrán que no es lo mismo ser borracho que ser cantinero.

 

El asentamiento en la silla con el escudito del pueblo y en las sillas de cabildo en ocasiones enloquece a quienes temporalmente las ocupan. El exceso de incienso aspirado a los gobernantes llega a dañar la percepción de la realidad sobre todo en los servidores públicos en casi todos los niveles.

 

Algunos ingredientes para un buen gobierno se dan cuando se basan en principios, en valores éticos y morales.

 

De inicio es lamentable el Acuerdo de Cabildo donde el cuerpo edilicio ha colocado un candado al pueblo en Coatepec y determinar que las sesiones se desarrollen a puerta cerrada, es decir, a espaldas de quienes habitan, tributan y brindan su confianza mayoritaria en las urnas.

 

Así se tipifica la violación al Marco Jurídico que enmarca la operación de los Ayuntamientos. La percepción del Congreso del Estado, al revisar estas decisiones, generaron serias observaciones.

 

De por sí Coatepec y su cuerpo edilicio están señalados para ser tratados de manera diferente por el Gobierno del Estado, desde el punto de vista político - electoral.

 

La alineación del Plan Municipal de Desarrollo con la agenda 20-30 en Coatepec, versión actual, volverá a complicarse por los mismos motivos que detienen a un buen gobierno.

 

El paso por la Administración Pública requiere de preparación, información, trabajo en equipo, recursos, vocación de servicios y apertura. La pendiente de aprendizaje y desempeño enfrenta severas complicaciones.

 

En Administración Pública Municipal la implementación de Planes, Programas requieren ajustes en base a indicadores.

 

Todo es perfectible si se busca la eficiencia y la calidad en el servicio.

REFLEXIÓN CIUDADANA

 

La autorización de la reparación del elevador en el Palacio Municipal de Coatepec ya es realidad.

 

La comisión edilicia de Atención a Personas con Discapacidad ha sensibilizado a la sociedad local y a cambio supervisará la próxima operación del instrumento de acceso urbano que dignifica a quienes tienen algún problema motriz.

 

Desde su instalación, la autoridad municipal sabía que el elevador era obsoleto y deficiente no obstante se simuló su funcionamiento temporal.

 

Esperemos verificar la eficiencia, óptima operación del elevador palaciego en Coatepec.


Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


    bottom of page